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Calls to Action

Haga realidad el plan

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Armandosu equipo

 
Equipo médico
Su hijo debe contar con un pediatra que comprenda los temas de desarrollo, ya que él será el principal encargado de la salud de su hijo. Dependiendo de las otras necesidades médicas del niño, otros miembros del equipo pueden incluir un neurólogo, un especialista en genética, un pediatra especialista en desarrollo, un gastroenterólogo, un psiquiatra o un nutricionista.
 
Equipo de intervención intensiva
Las intervenciones intensivas incluyen, por sus siglas o nombre en inglés: ABA, Floortime, PRT, RDI, SCERTS, TEACCH y VB. Conforme a la intensidad de la intervención primaria puede ser que haya un líder de intervención y varios terapeutas involucrados en el tratamiento estructurado por el líder.
 
Equipo de servicios relacionados
La terapia –sea ocupacional, física, de lenguaje o de habilidades sociales– forma un conjunto de servicios interrelacionados. Todos los terapeutas que trabajan con su hijo deben comunicarse frecuentemente entre ellos, y utilizar un método de enseñanza consistente.
 
Cómo contratar terapeutas
Los padres que están contratando terapeutas tienen que considerar cada candidato como si se tratara de cualquier otra oferta de trabajo, y así deben llevar a cabo la búsqueda.
 
Pedir el currículum
Puntos específicos que debe buscar en el currículum:
• Experiencia de trabajo con niños con autismo de aproximadamente la misma edad que el suyo.
• La cantidad de experiencia que tiene el terapeuta.
• El tipo de experiencia que tiene, por ejemplo, si ha trabajado en una escuela o en un programa privado.
• Su formación educativa profesional.
• Afiliación con organizaciones profesionales de autismo. los afiliados suelen actualizarse por asistir a congresos profesionales, lo que es deseable en esta profesión.
 
Entrevistar a los candidatos
Parte de la entrevista debería ser “práctica”, por ejemplo, que el candidato trabaje con su hijo, siguiendo instrucciones de implementación de un programa para adquirir habilidades. Es importante apreciar si el candidato se deja dirigir por usted y ver qué tan flexible es frente a otros métodos de trabajo diferentes al suyo. Es deseable que el terapeuta esté abierto a nuevas ideas en sus métodos de enseñanza.
 
Es una buena idea pedirle que traiga un video de una sesión de terapia que haya conducido con otro niño. Esto le permitirá apreciar su habilidad y estilo de trabajo. Si es posible, observe al terapeuta mientras trabaja con otro niño.
 
Verificar referencias
Asegúrese de llamar a los anteriores supervisores del candidato y a otros padres de familia y terapeutas con quienes haya trabajado. Antiguos supervisores y padres suelen ser buenas fuentes de recomendación para encontrar terapeutas adicionales.
 
Considerar un periodo de prueba
El terapeuta debería ser contratado por un periodo de prueba. Durante estas sesiones, es recomendable grabarlas en video u observarlas directamente hasta que el padre de familia o el coordinador del servicio se sienta cómodo con el terapeuta y seguro de sus habilidades.
 
Verificar el antecedente policial
Cualquier persona que trabaje con su hijo necesita demostrar que no tiene antecedentes penales. Si usted se ha decidido por un programa basado en su casa, probablemente le obligará a enviar la copia del historial penal  y su visto bueno al estado, condado o agencia local que le provee el servicio.
 
Cómo manejar su equipo
 
Participar en la capacitación
Sea parte del equipo. su participación en el equipo es vital para que pueda mejorar su habilidad como padre de familia para su hijo y para entender las metas y las técnicas de su programa. Conocer las técnicas y objetivos del programa de intervención le ayudará a hacer un cuidadoso seguimiento de su progreso y a guiar y evaluar a los miembros de su equipo.
 
Los programas de intervención intensivos suelen comenzar con un curso de capacitación de uno o dos días donde los terapeutas individuales son entrenados por el líder primario de intervención.
 
Establecer canales de comunicación para el equipo
Su equipo se va a comunicar de dos formas importantes. Una es a través de un cuaderno en el que cada terapeuta anota la información tras la sesión de terapia con su hijo. Cada terapeuta lee lo que quedó anotado en la última sesión antes de iniciar la próxima sesión con su hijo. Adicionalmente, los padres y supervisores pueden escribir en el cuaderno toda la información adicional que sea necesaria.
 
La otra forma de comunicación es por medio de reuniones del equipo. Las reuniones del equipo suelen llevarse a cabo en la casa del niño, especialmente en aquellos programas de intervención que están basados en el hogar.  Estas reuniones deben incluir a tantos miembros del equipo como sea posible. Esto asegurará que sus terapeutas estén actualizados en cada aspecto del programa y que todos trabajan con su hijo de manera consistente. En las reuniones del equipo se hablará de aquello que está dando resultado y también las áreas en donde no ha habido progreso, de modo que se pueda determinar si es necesario hacer cambios y cuáles serán los cambios. Los equipos  suelen reunirse una vez al mes, pero pueden reunirse más o menos frecuente según sea necesario. Muchas reuniones de equipo permiten que los terapeutas se observen unos a otros trabajando con su niño para que puedan intercambiar comentarios sobre sus técnicas.
 
Cuándo preocuparse sobre un terapeuta
Tomado de: Superando el autismo
Por Lynn Kern Koegel, Ph.D. y Claire LaZebnik
 
Existe amplia evidencia que muestra que a los niños con autismo les va mejor cuando sus padres están activamente 
involucrados en la intervención y cuando los programas están coordinados. Busque programas que lo inviten a participar—usted debería estar aprendiendo todos los procedimientos y coordinando el programa de su niño en todos los ámbitos. Esto no lo puede hacer si lo excluyen del programa. Si un terapeuta le dice que usted no puede observar la sesión o que su hijo se comporta mejor cuando usted no está presente, esto es una SEÑAL DE ALERTA. Es razonable que un terapeuta solicite algunas sesiones solo con su hijo para establecer un vínculo con él, pero más de eso no tiene sentido. Además, el terapeuta necesita comunicarse plenamente con usted para que usted sepa lo que está pasando en todo momento.
 
Si un profesional clínico le informa que no está documentando ningún cambio, esto es motivo para preocuparse—la única forma de evaluar si un tratamiento funciona es analizar los cambios que su hijo experimenta. También sospeche de cualquier terapeuta que le dice que está trabajando en el “vínculo padres-hijo”, y que arreglar su relación con su hijo va a mejorar su conducta.
 
En otras palabras, si su terapeuta lo excluye, le echa la culpa o usa técnicas cuyo resultado no es posible medir, comience a buscar otro terapeuta o agencia.
 
Cómo incorporar a la familia en el programa de su niño
 
Lograr que las terapias funcionen para toda la familia 
Tomado de: Superando el autismo
Por Lynn Kern Koegel, Ph.D. y Claire LaZebnik
 
Asegúrese siempre de elegir a profesionales y terapeutas que consideren a la familia como parte del equipo y que la incluyan en la determinación de metas —su niño debe aprender habilidades que aporten al funcionamiento de la familia, que sean adecuadas para su estilo de vida, y compatibles con sus valores culturales y religiosos. Por ejemplo, un clínico puede considerar que la prioridad es que el niño aprenda a contestar el teléfono, mientras la familia está de acuerdo que la meta más importante y urgente es que el niño aprenda a ir al baño solo. Ambas metas son válidas, pero la familia tiene que poder opinar a la hora de fijar prioridades. Asimismo, los estudios revelan que las familias que se ven obligadas a implementar intervenciones estrictas tipo militar sufren de mayor tensión que cuando las intervenciones son menos rígidas y están incorporadas a las rutinas familiares.
 
Que la familia esté funcionando como unidad es tan importante como son los avances del niño con necesidades especiales, y es su responsabilidad lograr éxito en ambos frentes.
 
Que la familia esté funcionando como unidad es tan
importante como son los avances del niño con necesidades especiales…
 
 
Lecturas sugeridas 
Cada familia responde a diferentes libros y sitos Web; aquí se alistan algunos que han sido recomendados por otros padres. Si desea una lista más completa de libros y sitios Web, así como revistas, productos y DVDs, por favor visite nuestra Biblioteca de recursos (Resource Library) en el sitio Web de Autism Speaks www.AutismSpeaks.org.
 
Libros
Autismo: una guía para padres. Alianza Editorial
Cohen, B. y Bolton, p. (1993)
 
El autismo. Aspectos descriptivos y terapeutícos. Málaga. Aljibe
Cuxart, F. (2000)
 
Lenguaje y comunicación en personas con necesidades especiales. Madrid. Martínez Roca
Del Río, J. (1997)
 
Autismo. Madrid. Alianza Editorial
Frith, U. (1991)
 
El autismo. Barcelona. Herder
Garanto, J. (1990)
 
Epidemiología de las psicosis y el autismo. Amarú Edicioness
Garanto, J. (1994)
 
Intervención psicopedagógica en los trastornos del desarrollo. Madrid. Pirámide.
García Sánchez, J. N. (Comp.) (1999)
 
Atravesando las puertas del autismo. Barcelona. Paidós
Grandin, T. (1997)
 
Educación Especial. Archidona (Málaga). Aljibe
Grau, C. (2005)
 
Introducción al autismo. Madrid. Alianza Editorial
Happé, F. (1998)
 
Los Trastornos del Espectro de Autismo de la A a la Z. Emily Iland, Inc.
Illand, e.D. y Doyle, B.T. (2005)
 
El autismo. El Acento Editorial
Janetzke, H. r. p. (1996) 
 
El niño autista. Barcelona. Paidós. 
Lobas, i. (1995)
 
El autismo en niños y adultos. Una guía para la familia. Barcelona. Paidós.
Lorna, W. (1998)
 
El síndrome de Asperger ¿Excentricidad o discapacidad social? Madrid. Alianza Editorial.
Martín Borreguero, p. (2004)
 
Autismo. Un enfoque orientado a la formación en logopedia. Colección Logopedia e intervención. Editorial Nau LLibres.
Martos, J.; Pérez, M. (2002) 
 
Niños con trastornos pragmáticos de la comunicación. Descripción e intervención. Entha.
Monfort, M.; Juárez, A. y Monfort, I. (2004) 
 
El espectro autista. Intervención psicoeducativa. Málaga. Aljibe
Ojea Rúa, M. (2004)
 
Autismo. Barcelona. Trillas.
Paluszny, M. (1996) 
 
Evaluación y alteraciones de las funciones psicologicas en autismo infantil. Madrid. CIDE.
Riviere, A. y Cols. (1988)
 
Autismo. Orientaciones para la intervención educativa. Ediciones Trota
Riviere, A. (2001) 
 
El tratamiento del autismo: Nuevas perspectivas. Madrid. APNA.
Riviere, A. y Martos, J. ( Comp) (1997)
 
El niño pequeño con autismo. APNA
Riviere, A. y Martos, J ( Comp) (2000)
 
El autismo como trastorno de la función ejecutiva. Panamericana
Russell, J. (2000) 
 
Un antropólogo en Marte. Madrid. Anagrama 
Sacks, O. (1997) 
 
Abriendo fronteras. Editorial Cecosami
Salazar, J. (2001)
 
Autismo infantil. México. Revista de Psicología Iberoamericana
Sánchez, G. et al. (1996)
 
Ordenador y discapacidad. Madrid. CEPE.
Sánchez Montoya, R. (1998) 
 
Niños y Niñas Autistas: Una perspectiva evolutiva. Madrid. Morata. 
Sigman, L. y Capps, S. L. (2000)
 
Autismo infantil: Lejos de los dogmas. Madrid. Miño y Dávila.
Tallis, J. et al. (1997) 
 
El autismo en niños y adultos: Una guía para la familia. Barcelona. Paidós
Wing, L. (1998) 
 
Introducción al autismo. Madrid. Alianza Editorial
Zapella, M. (1992) 
 
 
Libros para niños
Everybody is Different: A Book for Young People who have Brothers or Sisters with Autism (Todos somos diferentes: Un libro para jóvenes que tienen hermanos o hermanas con autismo)
por Fiona Bleach
(Nivel de lectura: 4-8 años de edad, editorial: Autism Asperger Publishing Company, 2002)
 
The Autism Acceptance Book, Being a Friend to Someone with Autism (El libro de aceptación del autismo, cómo ser amigo de alguien con autismo)
por Ellen Sabin
(nivel de lectura: 9-12 años de edad, editorial: Watering Can press; 1a. edición, 2006)
 
 
Sitios web
Autism Speaks Spanish Resources
 
Autism
 
El Autismo
 
Grasp
 
Los Tratornos Del Expectro De Autismo De la A a la Z
 
Manitas por Autismo
 
Need Directorio
 
NINDS
 
Parents Evaluation of Developmental Status
 
Paso-a-Paso
 
Web Especial